Ayer de madrugada me desperté con un desagrable dolor en la panza, persistente hasta que tomé un ibuprofeno y me quedé frito en el sofá como un viejo. Chungo. No mola.
Esta mañana ya no está el dolor, aunque se ha quedado su rastro.
No sé que será, posiblemente sea un lamento por el maltrato al que le estoy sometiendo, acostumbrado como está a ingestas copiosas día sí día también. Mi panza está triste.

Por cierto ayer comí fuera, de restaurante y fui bastante respetuoso con la dieta. Jalé lo siguiente:

Desayuno:
Cafeolé
Minibocata pavo braseado

Comida: en el restaurante Centfocs de Barcelona (Granvia/Balmes). Un sitio que parece pijo pero no lo es. Una decoración muy bonita, unos nombre de platos muy rebuscados, pero una comida normal normalita, y una atención mala malita. Por lo menos el precio del menú también es de Bar Manolo, 9,40 € iva, bebida y postre incluídos.

1º Sopa de Melón con virutas de Jamón Serrano
2º Pechuga de Pollo a la plancha con patatas fritas
Postre: Carpaccio de piña (un rodaja de piña cortada en tres más finas) con coulis de frambuesa (mermelada)

Cena:
Ensalada verde con atún y olivas
Huevos revueltos con Muslos de pollo troceados
Melón

Como veis, mi cena de hoy ha sido un deja vu de la comida, pero me gusta así.