En estos días de espera me asalta la incertidumbre y me corroe como el salfumán. No puedo sinó comer todo lo que veo a la espera de la previsible hambruna que asolará mi persona en breve.

Como chocolate, como queso, como conservas, como pan, pero poco coco como, y por eso poco coco compro.

Mi mujer me aconseja que empiece ya a hacer "bondad", pero opino que eso le restaría dramatismo al inicio real. Este tipo de cosas, cuanto más te duelan mejor, porque si pica es que cura.

Por otra parte, la escasez económica en líquido ha supuesto que para comer deba conformarme con una lamentable sandwich vegetal baby del fresh&ready por 1,70 €. Una estafa en toda regla que estaba comida en tres bocados. Hay que ser muy pijo para comer en un sitio así, porque por un par de rebanadas de bimbo y un relleno nausebundo te sacan los ojos y la niña de loto.