Qué difícil es ser rutinario en verano... ayer repetí el plan de anteayer, pero peor. Tuve que hacer gestiones y más gestiones y no pude comer hasta las 17:00. Quizás ya puesto podía haber pasado de comer y haberme comido un yogur de merienda... pero no. Después fui al cine, y como salí pronto pues me fui a cenar. Y comí. Bastante.

Desayuno:
Cafeolé + sandwich pavo

Comida: a las 17.00h
Gazpacho
Dos huevos revueltos con jamón serrano y champiñones laminados
Compota de melocotón y piña

Merienda: no merendé.

Cena: en un centro comercial, en un Foster's Hollywood. Es uno de esos restaurantes de franquicia, en el que tienes la sensación de estar en un parque de atracciones, que todos los platos lucen nombres imbéciles y que a menudo descongelan mal los precocinados y quedan fríos a trozos.

cené lo siguiente:
Ensalada césar (con... ¡mayonesa!) :(
Solomillo (con... ¡patata asada!) :( me atizaron 17 eurais por el cacho carne y no era nada del otros jueves.
Ensalada americana (con... ¡más mayonesa!)

La señora endocrina me dijo que podía comer patatas/legumbres un par de veces a la semana y poca cantidad. Pues ala, ya lo he hecho. El día siguiente a que me lo dijera y el de después. Malo, malo. Cuando vaya la semana próxima me va a dar una somanta de palo por garrulo y por gordo.