...Que tengo de tooooo!!!

Ya tengo en mi poder la que esperaba que fuera una carta astral llena de estrellitas (por los asteriscos de las desviaciones en la normalidad de mi análisis de sangre). Me he llevado una severa decepción al contemplar que en 5 hojas de analítica no se observaba ni uno solo, pero la felicidad ha vuelto multiplicada cuando he tomado cuenta de que las marcas iban mucho más allá de un simple (*) para precisar con un (H) alto o un (L) bajo las alteraciones.

Antes de visitar a la endocrina que me diga que no pasa nada y que la liga está ganada, me gusta informarme, documentarme y obsesionarme hasta alarmarme buscando explicaciones en internet. Casi siempre las respuestas vienen de origenes incuestionables como foros femeninos en los que se alterna la salud con la cosmética y los tocinos corren que se las pelan.

He aquí mis alteraciones que no son ni muchas ni pocas sino que son las mías y por eso las quiero. Acompaño de explicaciones altamente descriptivas.

FORMULA LEUCOCITARIA:
Normales dos cositas: los eosinófilos y los basófilos. Éstos eran los que me interesaban más pues tienen unos nombre muy raros y da pereza buscar sobre ellos.

Alteradas cuatro cositas: tengo demasiado bajos los neutrófilos y demasiado altos los limfocitos y los monocitos, además de los leucocitos.

Esto tiene una agradable lectura:
Como todos sabeis los leucocitos son células de defensa que apatrullan nuestras venas para atrapar y eliminar a los malotes como virus o bacterias. Si tienes muchos suele implicar que hay muchos malotes y se está llevando a cabo una operación masiva, si tienes pocos casi es peor, pues significa que los malotes estan ganando.

Los limfocitos y monocitos aumentan sobre todo en infecciones por virus o parásitos. También en algunos tumores o leucemias. Me quedo con la primera opción, que parece más cotidiana.

Los neutrófilos son los más numerosos. Se encargan de atacar a las sustancias extrañas (básicamente bacterias, agentes externos...) que entran en el organismo. En situaciones de infección o inflamación su número aumenta en la sangre. Yo tengo una cifra baja de éstos que puede deberse a que están perdiendo la batalla, a que la médula está ocupada y no tiene tiempo de producirlos o a ingesta de analgésicos u otros medicamentos.


El siguiente asterisco (recuerdo un profesor mío japonés que pensaba que se llamaba estrellisco por su forma o.O) corresponde al URATO, que lo tengo alto. Eso es normal porque cada día me desayuno un centollo y me meriendo un ciervo y las carnes rojas y el marisco son frecuentemente causa de su incremento. También puede ser causa un ejercicio extenuante, algo que obviamente descarto. Lo malo de esto es que me puede dar un ataque de gota que lejos de mojar nada me hincharía el dedo gordo del pie impidiendo que me pudieran colocar la etiqueta en el hospital.

Ahora le toca el turno al colesterol. Sorprendentemente el valor del colesterol es normal y también el del colesterol LDL (malo) pero no así el de HDL (bueno). Aquí lo tengo bajo, y lo que interesa es tenerlo alto, porque protege el sistema cardiovascular, pero yo me jodo, porque lo tengo bajo. Lo que sí que tengo altos son los triglicéridos, otro tipo de grasa que circula por la sangre y que no es buena para nada. Yo pensaba que engrasando bien mis venas y arterias la sangre circularía mejor, pero asumo que mi cuerpo no es una bicicleta. Me parece normal que tenga algo de grasa en la sangre, pues es bien visible que la tengo en el resto del cuerpo. Creo que lo único que no tengo forrado de grasa son los dientes, y porque uso un cepillo eléctrico.

Finalmente, el episodio de alteraciones sanguíneas se liquida con las transaminasas, que son enzimas que se encuentran en el interior de las células hepáticas (hepatocitos). Esto supongo que lo habéis entendido porque es algo muy sencillo, casi de primaria, y hay que ser tontolaba para no comprenderlo. Yo soy tontolaba de los pies a la cabeza. En el caso de las transaminasas también hago pleno y consigo mi record personal con la Alanina Aminotransferasa (ALT) que debería ser como máximo 50 y la tengo en 126. En la otra, AST, también me paso de listo marcando un 50 cuando el límite es de 40. Esto se puede deber a varios motivos: Hepatitis por virus, Hígado graso (en personas obesas se puede acumular grasa en el hígado y eso aumenta ligeramente las transaminasas lo que a la larga puede provocar malfunción del órgano), Consumo de alcohol o tumores. En mi caso, parece claro que es la obesidad lo que lo provoca, pues ya no bebo ni en las comuniones y estoy gordo como un ceporro.

Esta tarde visito a la endocrina, así que mañana escribiré mi columna de hipocondríaco en la que echaré más leña al fuego o bien quitaré hierro al asunto en función de lo que me cuente.

Si sois gorditos como yo seguid mi camino y encontraréis la luz, con suerte en medio del camino y con poca suerte al final de túnel.