Me confieso, he sido malo. Pero cuando se acaba lo bueno yo vuelvo a serlo. Estas tres semanas de vacaciones han sido un despelote y un despiporre, pero ahora prometo volver por la senda del buenhacer.

Entre otras maldades he comido:

Toblerone (bastante)
Frutos secos (cacahuetes y kikos)
Pizza (calzone para más inri)
Helado (un copón de helado de lo que quitan el sentío)
Pasta (en sopa)
Donuts (un par)
Comida Mexicana (en port aventura)
Granizado
...y seguro que otras muchas cosas que no recuerdo o no quiero recordar.

Esta confesión la hago muy a mi pesar, para dejar constancia de que soy un triste humano que como tiene boca se equivoca y no al hablar sino al comer.

Por otra parte he hecho algunas cosas buenas. Cosas que no hacía nunca en mi vida anterior:

Jugar un torneillo de Basket (con una actuación lastimosa, todo hay que decirlo)
Jugar a tenis (con una actuación también lastimosa aunque extenuante)
Patear y patear (normalmente voy en moto hasta del salón a la cocina y este verano me he pegado algunas caminatas de campeonato)

No me he pesado por que me da miedo y porque paso. Me queda una semana y un día hasta la próxima revisión, así que a ver si mitigo un poco lo posibles efectos de la barbarie.

Otra de las cosas buenas que he hecho es que no me he operado la nariz y que si lo hubiera hecho no lo habríais tenido que pagar entre todos.