Ayer me planteé hacer un mínimo ejercicio en mi vida, porque entiendo que mal no me va a hacer. Estoy acostumbrado a hacer un nulo ejercicio y todo aumento será positivo. De hecho el motivo principal de mis 100 kilos es pasar de hacer mucho deporte a no hacer niguno. El ejercicio que he decidido a hacer es simplemente subir por las escaleras en el curro en lugar del ascensor. Así dicho suena a memez y lo es, pero cuesta lo suyo, porque aunque sea un tercero, con el principal y los techos altos llegas a la puerta jadeando como una perra. Los he contado y son 94 escalones. 94 escalones muy cabrones. Así de paso me ahorro tener que compartir la cabina del ascensor con algún vecino y tener que hacerme el despistao un buen rato.

Ayer comí poco:

Desayuno: Café cortado

Comida: atropellada
Llegué a casa con poco o ningún tiempo así que sólo pude comer una "tabla de embutidos"
La llamo tabla para sentir que era algo que molaba, porque a la práctica la comida consistió en abrir la nevera y sacar 3 lonchas de jamón dulce, 3 de serrano y 3 de pavo y meterlas gaznate abajo, de pie delante de la propia nevera y con la mano, en plan guarrelas.
De postre una pera. No sé si era limonera.

Cena:
Bistec de ternera con un puntillo de ketchup
Ensalada con cebolla, un poquitito de maiz (maiz noooo!!) y unas olivinas
Otra pera.

Tengo que recuperar el tema de almuerzo y merienda. Que sientan bien, evitan tentaciones y bienacostumbran al cuerpo.