La señora endocrina, al verme pensó que me había adelgazado y dijo: "bien, ¿no?" a lo que yo respondí: "pues me da a mí que no..." Y tenía yo razón. Al subirme a la báscula y ver que pesaba 97,5 kg (medio más que la última vez) suprimió el tono positivo de su discurso para adoptar uno condescenciente.

Yo me doy por satisfecho, porque he sido mala muy mala. He sido una perra mala. Me he comido hasta la etiqueta del chorizo y el cromo del bollycao, así que haberme mantenido entre comillas (la endocrina dice que no me preocupe que 500 gr. son dos vasos de agua) es positivo. La parte negativa es que el mes de agosto queda para la basura, aunque bien que lo he disfrutao. Me gustará ver en qué condiciones llego al próximo agosto y cómo acabo.

De momento sigo con la dieta retomada y con un poco de perreo incluso eliminandole algunas partes. Ayer:

Desayuno:
Cortao

Comida:
Sopa de melón con virutas de jamón serrano (ideal cuando el melón se pone blandurrio)
Ensalada con manzana y langostinos (los que sobraron)
Yogur desnatado

Cena:
Caldo de pollo con dos huevos (uno duro y otro revuelto) y parmesano
Yogur desnatado