Una imagen vale más que mi palabras.
La foto de la izquierda, de en 1999, hace 9 años.
La foto de la derecha, en 2004, cinco años más tarde, hace 4.
Cuando empecé la dieta, hace dos meses y medio, estaba un pelo más gordo que en esa foto.


Muchos pensaréis... "¿qué hace este tío poniéndose a dieta si su principal problema es que ahora y siempre ha tenido cara de tomate?

Pues yo contesto:
"qué culpa tiene el tomate,
si está tranquilo en su mata,
y viene un hombre y lo saca,
y lo mete en una lata,
y lo fríe con patata,
tatá"