Los estragos de la navidad ya se empiezan a notar con la ¡pre-navidad'. La verdad es que durante esta semana me he pasado tres pueblos, pero nada comparado a lo que se me viene encima. El resultado es que mi peso se ha quedado tal cual estaba: 82 kilos. Al menos no he engordado, pero me da algunas pistas de lo que pasará durante las próximas semanas si no voy con cuidado (y no tengo ninguna intención de ir con cuidado).

Me da bastante rabia porque sólo dos kilos y medio me separan de entrar en el mágico mundo de los 70's y dejar los abominables 80's. Y más rabia aun porque, desde que empecé a engordar en plan 'efecto bola de nieve' hice mil dietas y los más que conseguí bajar nunca fue a 82 kilos. Estoy seguro que no tengo porque quedarme ahí anclado, pero no me mola la cifra. También es cierto qeu cuando adelgacé hasta 82 aun no pesaba los 106 kg que pesaba en esta ocasión, pero es una cifra psicológica.

Mañana os cuenta lo que me pienso comer estas próximas dos semanas de navidades y me decís dónde lo guardo.