Este mediodía no sabía que hacer. El día está feíto y no me apetecía quedarme en el curro pero tampoco tenía nada pensado para hacer. Así que he salido a la calle y me he puesto a caminar sin ton ni son. Al cabo de un rato he llegado a un Outlet de Desigual, por el que paso a menudo cuando voy en moto por la mañana. He entrado, he cotilleado las prendas carísimas con un 70% de descuento y he cogido un par de pantalones para probármelos, uno de la 46 y otro, en plan chulo, de la 44. Me he probado primero el de la 44 y... ¡perfecto! Luego me he puesto el de la 46 y me quedaba enorme, así que queda aprobado que mi nueva talla es la 44 (34 si hablamos de levi's). No está mal si partimos de una 54.

He salido del probador, he dejado ambos pantalones sobre una mesa y he deshecho el camino, pues no tenía la más mínima intención de comprar nada, sólo curiosidad de gordo.