Este año no he sido ni bueno ni malo, he sido regulín regulán, así que los reyes me han traído algunas cositas, pero para encontrarlas he tenido que apartar bastante carbón.

Lo primero que me han traído es un juego de Nintendo DS: "Mi experto en Vida Sana" que incluye un podómetro (cuenta pasos) con el que se supone que ponerse en forma será más divertido y llevadero. Después de trastear un poco el jueguito no está mal pero tiene algunas carencias, aunque siempre resulta interesante y motivador ver cuánto caminas diariamente. Hoy, por listo, me he dejado el podómetro en casa, así que empezamos bien.

Los reyes (en este caso amiga invisible) también me han traído la chuli-báscula Tanita que mide el nivel de grasa del cuerpo y que da unos pesajes precisos. Como ya lo advertí, no oficialiciaré mi peso hasta el próximo martes 13 (tentando al gafe), pero como soy un agonías no he podido evitar pesarme y repesarme en una y un millón de veces, con las consiguientes conclusiones:

1. La primera semana navideña, según el wii fit de mi cuñado y mi vieja báscula, había ganado 5 kilos (tela)
2. Al finalizar la segunda semana (6 de enero) y en colaboración con una gripe que aun estoy pasando, habría reducido la ganancia a sólo 1 kilo (no está mal)
3. La nueva báscula no se anda con miramientos y me añade un diferencial respecto a mi vieja báscula de DOS KILAZOS, que ni la peor de las hipotecas.
4. En definitiva, que en realidad he ganado un kilo en estas semanas, pero que al pasar de la báscula de la endocrina a la mía antigua me bajé dos kilos por la patilla y mi nueva báscula me los va a hacer pagar. Así que a ver si el próximo martes he podido dismimular un poco los efectos de la navidad en mi peso, tanto gastronómicos como basculíticos, y no quedo como un gordo cabrón que se ha cebado en estos días como un pavo (ahora mismo tendría que subir 3 kilos a la gráfica, lo que me dejaría de nuevo en la línia que separa el bien del mal: sobrepeso/obeso).

Y mi tercer as en la manga, tras el juego de NDS y las báscula, es recuperar mi WiiFit, que lleva ya algún tiempo en el taller (mi wii sufrió un lamentable accidente casero) y que será la única forma factible de que yo mueva el esqueleto para algo que no sea subirme y bajarme de la moto.