...y en los turrones, las neulas de chocolate, los polvorones y mantecados... me cago en los mazapanes, las bolitas de coco, el jamón serrano, el chorizo y salchichón ibérico... me cago en los canapés, los langostinos, las gambas, las bocas, los bueyes de mar, las vieras, el paté, las huevas de pescado... me cago en el pavo, el cochinillo, el cabrito rebozado, los canelones, la escudella... me cago en el vino tinto, el vino blanco, el cava, el melody...

...más que cagarme en ellos los cago, porque todos y cada uno me los he comido hasta aborrecerlos durante estos pocos días que llevamos de fiestas. He comido más en diez días de lo que comí en los 30 anteriores (eso seguro) y mi cuerpo ya está pidiendo socorro. No me atrevo a pesarme en las misma condiciones de cada semana, pero creo que he sido capaz de engordar no menos de 5 kilos. Sé que suena a exageración, pero yo puedo conseguirlo si me lo propongo.

Hoy he querido empezar en año disfrutando de una copiosa comida, bebiendo lo que me pase por lo bigotes y a última hora mi estómago me ha dado un toque. Me ha dicho: "nen, te estás sobrando y esto no va a haber dios que lo arregle" y me ha hecho "devolver" lo último ingerido.

Captado el mensaje, yo como todos, empiezo el año en el día 2 de enero cargado de buenas intenciones y de buenas voluntades para el 2009. Y aunque ahora tendré que cargar un lastre que no necesitaba no tengo duda de que saldré adelante. Rebajaré mi tragica cifra de 82 y aunque todavía quedan unos días de fiesta y dos festividades de ingesta (noche del 5 y comida del 6) espero y deseo que en este tiempo pueda recuperar parte de la sobrada. Me conformaría con, a día 13 de enero, el primer martes laborable del nuevo año, haber engordado sólo un par de kilos respecto a mi última cifra. No pienso pesarme oficiamente ni actualizar mi peso en el blog hasta esa fecha. Que tengo más moral que el Alcoyano, pero hasta ese tenía un tope...

Tengo algunos ases en la manga, jia-jia-jia-jia