Para los escépticos, les diré que mi visita al gimnasio de la semana pasada no se quedó en un simple espejismo sino que el viérnes, aprovechando que tenía fiesta en el curro, volví a ir, y me deslomé absolutamente con la siguiente rutina:

15' de bici de las que tienen respaldo
15' de elíptica de las que también mueves las manitas
15' de la máquina infernal de step lateral (que es como patinar)
10' minutos de cinta. La cinta me da mucho palo, así que tiene más mérito. Además le di cañeta.

y 2 series de 15 repeticiones en las maquinolas de hombros, pecho, brazos... ¡y abdominales!

Pero eso sirve de poco

Sirve de poco si lo compensas con

1. Cumpleaños de mi madre el viernes. Cena ligera pero muuuy abundante y de postre pastel.
2. Garbanzos de mi cuñada
3. Hamburguesa del señor MacDonald's
4. Pollo del pseudo-kentucky que han abierto unos pakistanís bajo mi casa.
5. Churros para desayunar. Sí con dos cojones, he dicho churros.

Así que no es de extrañar que, pese a haber ido dos días al gimnasio después de media vida sin pisarlo, mañana, en mi meta volante, me haya incluso engordado bastante.

Mondo difficile...