Como decía aquel eslogan de tve2 "para una inmensa minoría". Quien más quien menos pertece a alguna minoría o colectivo "discriminado" de manera que parece que el colectivo realmente más discriminado, por el que nadie hace nada y el menor en número es de la gente "normal".

Me refiero a que ser gordo no es normal, lo normal es ser normal, es decir, no gordo ni flaco. Tampoco es normal ser bajito o ser muy alto. Dependiendo de nuestro pais de residencia será normal ser blanco, negro o verde (este último caso en Marte). A veces la discriminación se hace incluso a colectivos mayores que el resto, como es el caso de las mujeres, que aunque son mayoría tradicionalmente han estado discriminadas (y en muchos casos aun lo están). De manera que lo normal es ser hombre.

Llega un punto en que ser normal (es España esto sería ser hombre de metro setenta y cinco, 70 kilos, pelo castaño, etc) es realmente difícil y escaso y por lo tanto raro. Podemos establecer entonces que ser normal equivale a ser muy raro. Pero no así en aspectos particulares: ser normal en cuanto a peso se refiere es normal, lo raro es ser normal en todo absolutamente.

Los gordos, aunque haya muchos en España y más en Estados Unidos no somos normales. No seríamos normales ni aunque fuésemos mayoría, porque lo natural es tener las reservas de grasa que necesitamos no el triple. Y si todo el mundo se vuelve obeso significará que todo el mundo se vuelve raro.

El caso es que a todos nos gusta ser diferentes en algo, pero en lo que nos da la gana. Creo que a muy pocos gordos les gusta ser gordos, y puestos a ser diferentes y especiales preferirían ser superguapos, superlistos o poder volar como Songoku. Otro tema es que algunos gordos asuman su condición o les compense al esfuerzo de adelgazar. Pero no nos engañemos, ser gordos nos hace diferentes para mal, nos impide hacer una vida "normal" en muchos aspectos y nos frustra en otros.

Porque no es ninguna ventaja tener que vestirte únicamente con la ropa que hacen para tí, y no poder elegir la que te dé la gana como hacen los no-gordos. Tampoco es una ventaja sudar antes de tiempo, ni lo es ser más lento que el caballo del malo (aunque yo con 100 kilos era más rápido que algunos flacos). A ningún gordo le gusta la sensación de sofoco de pleno verano, siempre como enganchoso y húmedo, aunque el calorcito en invierno se agradezca y reconforte. Y además, en tiempos de crisis como los actuales, ser gordo sale caro. Porque para mantenerse gordo hay que comer mucho y la comida es cara. Sobretodo la comida que engorda, como los dulces, las carnes grasas, etc. Por eso el gordo no suele ser tacaño, porque está acostumbrado a gastarse 200 euros en comer para un tiempo que el normal le llegaría con 50. Es por esto que una de mis prioridades era que adelgazar no me saliera caro, y que a poder ser fuera un ahorro. En la birria de sociedad actual hagas lo que hagas implica gastar dinero. Si eres gordo comes mucho y derrochas, pero si quieres adelgazar te tienes que gastar el dinero en ir a un endocrino, en ponerte un balón u operarte, o en productos de naturhouse (mi endocrino era gratis, entraba por la mutua). Esto en muchos casos es inevitable, pero en la medida de mis posibilidades no me da la gana. Yo quiero aprovechar la ventaja de comer poco y de comer cosas baratas y sanas como el pollo o las verduras. Quiero que mi objetivo sea un múltiple beneficio, tanto saludable, como estético como económico. Por eso incluso al gimnasio voy con invitaciones y no pago. Por de toda la vida, ser flaco es barato.

Pero aunque adelgacemos, y tengamos un peso y aspecto normales nunca seremos normales, porque esforzarse por ser normal no es normal, es raro.