Después de las vacaciones hay que volver al laburo. Y aunque un par de semanas o tres sin hacerse mucho caso siempre frenan la trayectoria, portarse bien los últimos días puede enmendarla un poco.

Esta mañana tocaba subirse a la báscula. La semana anterior no quise hacerlo por ser fiesta y la anterior no lo hice por pereza. Dicen que no hay dos sin tres. Pues se equivocan. Hoy me he subido y he marcado 74.9 kilos. Un kilo menos que no está mal aunque no creo que tarde en rebasar la linea roja de la tendencia del gráfico.