Aunque hace escasos días los barceloneses hayamos vivido en nuestras carnes una nevada histórica, lo cierto es que la llegada de la primavera es inminente, y con ella la ilusión por el buen tiempo, las camisetas y el enseñar carnes.

Y cómo lo que nos gustaría es enseñar carne y no lorza, empieza la operación bikini de cada año. La cuenta atrás para lucir con la mayor dignidad posible en las playas y costas ha comenzado. Tenemos tres meses para lograrlo.

Yo llevo unos meses estable (aunque con fluctuaciones) en el límite del peso normal, pero me gustaría empezar a dar ya el último estirón hacia mi peso ideal, y perder esos cinco kilitos (ahora ocho) que se me resisten. Sobretodo porque quiero que cuando me tenga que comprar ropa sea ya ropa que me valga y con la que me quiera ver una buena temporada.

Y con la llegada del buen tiempo viene de la mano el gazpacho, esa sopa fría tan nacional como los toros pero sin maltrato animal de por medio que tanto me gusta y tanto bien hace.

Yo soy de los que toma gazpacho todo el año (envasado, que aunque mucha gente considere que "eso no es gazpacho" en la etiqueta lo indica bien claro), pero ahora lo tomo a diario, casi a modo de dieta depurativa.

Mi plan de adelgazamiento se basa, prácticamente, en gazpacho acompañado de pollo, carne magra o pescado a la plancha. Con eso le meto al cuerpo todo lo que precisa para tirar bien, con muy poquita grasa y los hidratos de carbono justos, necesarios y de calidad. Además, el gazpacho sale baratito ahora, en packs u ofertas, y hay miles de marcas para encontrar el que más nos guste. Recientemente me volví loco en un Carrefour y me hice con cuatro variedades: la Carrefour normal, la Carrefour suave, la Carrefour Gourmet, y uno marca "la Huerta de Bertín". Hay que decir que los de marca blanca vienen a ser zumos de tomate con más o menos aderezo y que son muy cutres, aunque por otra parte yo no soy exigente de paladar y me gustan todos. El Gourmet vale poco la pena porque resulta casi doble de precio y no está precisamente doble de bueno (se supone que lleva aceite de oliva virgen extra) además de que tiene una textura muy trapera, con grumitos y muy líquida. Pero entra bien, eso sí. Me ha sorprendido muy gratamente el de "la Huerta de Bertín" que además de ser el colmo del españoleo (¡Bertín Osborne haciendo gazpachos!) se ha convertido directamente en mi favorito, desbancando a gazpachos pijos como el Alvalle. Y eso es porque es un gazpacho con algo más que tomate: sabe a pepino, sabe a cositas de la huerta, tiene una textura muy fina, un color chulo y hay una oferta 3x2 que hace que salga muy bien de precio. (2,75 x 2 = 5,50 euros /3 gazpachos = 1,83 euros/litro). Lo malo es que es bastante más engordante que otros, aunque se le perdona.

¿Y qué ganamos con darle caña al gazpacho?

De momento os presento la información nutricional del gazpacho, extraída de los tres bricks de gazpacho que tengo a mano:

Gazpacho Carrefour
Valor energético: 32Kcal/100 ml (80 Kcal por ración)
Hidratos de Carbono:
2,7 g/100 ml (6,75 g por ración)
Grasas: 2,0 g/100 ml
(5g por ración)


Gazpacho La Huerta de Bertín
Valor energético: 66Kcal/100 ml (165 Kcal por ración)
Hidratos de Carbono:
4,1 g/100 ml (10,25 g por ración)
Grasas: 5,2 g/100 ml
(13g por ración)


Gazpacho Andaluz del Mercadona
Valor energético: 28Kcal/100 ml (70 Kcal por ración)
Hidratos de Carbono:
1,2 g/100 ml (3 g por ración)
Grasas: 2,4 g/100 ml
(6g por ración)

En resumen, que engorda poco porque tiene pocas calorías, poca grasa y pocos hidratos, pero algo tiene que no está de más. Pensemos que si nos queremos adelgazar a base de dieta hipocalórica haría falta zamparse 3,5 litros de gazpacho Mercadona para llegar a 1.000 Kcal... lo que garantiza que el gazpacho es un alimento FatPeople Friendly. Hablamos siempre de gazpachos envasados, a poder ser sin miga de pan ni otras lindezas.

Pero generalmente lo que engorda poco alimenta poco y sirve de poco. Éste no es el caso del gazpacho, que es estupendo porque:

· Alto poder saciante: parece ser que hay estudios que así lo demuestran.

· Hidratación: al ser en su mayoría agua va estupendamente para los calores estivales y llenas pronto la panza con líquido que se eliminará en su mayoría.

· Seguro: el gazpacho refrigerado se ha sometido a procesos de pasteurización para eliminar microorganismos patógenos, a veces presentes por los pesticidas.

· Consumo calórico: al ser de consumo frío, implica un gasto calórico para mantenerse calientes.

· Vitaminas: vitamina C a saco, pero también vitamina A y E

· Bebida Isotónica, contiene minerales: fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio.

· Antioxidantes: licopeno y carotenoides (evitar accidentes cerebrovasculares y enfermedades neurodegenerativas)

· Anticancerígeno: incluso para eso sirve, para prevenir.

· Vasodilatador: ideal para los meses de verano.

Por todo eso y por que está rico, me pongo morao a gazpachico.