Finalmente, ayer salí a correr como siempre que salgo, a las 22:00, con la intención de correr un cuartito de hora porque justo antes de salir se me estaban cerrando lo ojos, y acabé corriendo la distancia de la carrera del domingo, lo que me sirvió para comprobar que, al menos, espero que podré acabarla.

El tiempo fue lento, aunque lo hice en un poco menos del tiempo de carrera de 2009 (24' para 4.5km) pero la distancia fue un pelo más corta (80 metros) y el circuito que hice era sensiblemente más fácil (sin apenas desnivel de subida). 444 KCal menos.

A favor, que es más difícil correr por la noche, después de un día de trabajo agotador y de haber cenado -ligero, pero cenado- que hacerlo a las 10 de un domingo, después de descansar todo el sábado, y con el desayuno bien tomado en el momento oportuno.

El jueves haré un ensayo con mi cuñado en el circuito real a las 23:00 a ver que tal nos sale. El año pasado me metió medio minuto el muy cabrón y aun recuerdo como me debatía entre la vida y la muerte para cruzar la meta. Debí de llegar épicamente, porque parece que mi llegada a meta la grabaron en video y la ponen en el bucle promocional de las fiestas locales (cabrones).

Y luego el cabrón es este gordo...