Como soy un tipo carente de personalidad, me gusta recrear las tradiciones absurdas del resto de mis congéneres, y especialmente aquellas que no tienen poca gracia o incluso ninguna.

Una de las que más mola es hacerse una lista con las cosas buenas que quieres hacer el año próximo y que servirán para ser mejor persona, y hacer que las flores florezcan antes y se marchiten después.

Y me gusta particularmente hacerlo coincidir con el año próximo, como si un año fuese una unidad de tiempo en la que las cosas tengan que entrar dentro sí o sí. A nadie le hace gracia empezar nada un 7 de diciembre, para eso, te esperas al año siguiente.

Aunque bien es cierto que, para estos menesteres, el año empieza mejor el 7 u 8 de enero, a fin de que podamos disfrutar como merecemos de los excesos navideños.

Para el 2012, mi decálogo y pico de objetivos vitales que contribuirán a hacer del mundo un lugar mejor, más seguro y en el que los niños podrán la cruzar la autopista sin siquiera mirar a izquierda y derecha son:

1. Bajar hasta 64 kg y mantenerme. Ahora ando diez por encima. Es difícil, lo sé. Por eso es un reto.

2. Dejar de comer (tanto) chocolate. Es una droga, y como tal, es un problema. Lo cambiaré por mandarinas y bananos.

3. Dejar de tomar (tanto) café. Igual que el chocolate. Lo cambiaré por poleos, tilas, y otras infusiones cursis.

4. Acabar una carrera de 10 km en menos de 50 minutos. Ahora ando en 57:32, así que es mucho bajar, pero tengo un año entero para intentarlo.

5. Salir a correr 50 km mensuales. Ahora hago una media de unos 30 km. 50 km no es tanto, son menos de 10 km a la semana (10 km = 1 hora aprox).

6. Comer decentemente. Intentar comer como una persona normal y prepararme las comidas con una mínima antelació para evitar comidas que sean, por ejemplo "una caja de neules y un café con leche".

7. No gritar. Uno, dos y tres; cuatro, cinco, seis; yo me calmaré; todos los veréis.

8. Ser más ordenado. Estoy empezando a pensar que si lanzo el jersey que me quito desde la puerta a la otra punta de la habitación no siempre va a caer plegado.

9. Acostarme y levantarme temprano. La vida es más bonita con el amanecer.

10. Hacer caso a mi mujer. Aunque desde que decidió que sería bueno para ella casarse conmigo siempre he dudado de su criterio, creo que en el resto de cosas tiene razón.

11. Desintonizar Telecinco de mi TV. Por si acaso.

12. Escapar con vida del Apocalipsis que vendrá, ahora sí, seguro. Y rescatar también a mi familia y amigos.