Parece obvio que he dejado el reto a medias. La verdad es que no; lo acabé. Pero como estaba de vacaciones no tenía donde postear y como los resultados tampoco fueron impresionantes lo dejé pasar. Después recuperé lo poco perdido a base de disfrutar del verano y ya en septiembre pensé en perder peso/ponerme en forma en serio.

Siempre pensé que perder peso y ponerme ne forma irían intrínsecamente ligados, pero no es así. No al menos en mi persona. A mediados de septiembre participé en la Barcelonesa Cursa de la Mercè, de 10km, y a pesar de que había salido a correr bastante en verano, al plantarme con 79 kg no me fue muy allá e hice un tiempo bastante flojo y me sentí muy cansado la segunda mitad de la prueba. Así que  me dio por probar todo el tema de la cetosis y suprimí por completo los hidratos de carbono de mi dieta con la idea de perder el máximo de kilos posible de cara a la siguiente prueba, el Correbarri, también de 10km, un més después. Me planté en el cajón de salido con 6 kg menos, 73kg exactamente, sin haber entrenado ni un solo día y sin reservas de hidratos de carbono, esperando ver la diferencia que supone correr con un lastre de 6kg y... fue peor aún. Así que pensé que de cara a la siguiente no queda más remedio que combinar alguna dieta mínimamete equilibrada y con algo de carbohidratos con un poco de ejercicio. Y me puse, por enésima vez, con Scarsdale, acompañado por mi mujer.

A día de hoy acabo de regresar al normopeso (71,2kg) y ayer jugué un partidillo pachanguero de fútbol sala en el que comprobé porque las pruebas de 10 kg se me atragantaban tan pronto. Estoy totalmente fuera de forma y de fondo (antigestalt). Así que no me queda otra que intentar hacer algo de ejercicio un par o tres de veces por semana para intentar no empeorar en la siguiente prueba, a mediados de noviembre, dentro de tres semanas.

Ya os contaré, si tengo humor.