Para ponernos en antecedentes: he subido un huevo de peso. En las navidades he comido como Papanoel, llevo lesionado de un tobillo más de medio año, y no he reparado en nada absolutamente. No pasa nada, es lo que hay. Ya sé que, si no hilo fino, me engordo.

Para que queden claras las cosas los números suelen ser muy representativos.

Hace unos años, cuando decidí ponerme a dieta porque en mi análisis de sangre había uno o dos datos que estaban dentro del margen correcto, descubrí con estupor que pesaba 106kg del ala. Teniendo en cuenta que mido 169cm es para echarse a llorar.

Después de un año de esfuerzo, sacrificio y autocomplacencia, rebajé la cifra en 35 kg, hasta 71, cifra en la que se puede considerar que empieza mi peso normal.

Me lo quisé currar un poco más y bajé hasta 67,5 kg, donde me veía estupendo, pero hay que decir que me costó mucho.

Cuando bajé de peso me animé a salir a correr, porque es barato, es fácil y es cómodo. Y me apunté a carreritas de 10km. Conseguí hacerlas, sin apenas preparación previa, en 57 minutos (tres carreras en octubre, noviembre y diciembre con mismo tiempo).

Luego pasé un año relajadito. Subí unos kilos, hasta unos 76 o así, y mis tiempos en las carreras subieron hasta los 59 minutos.

Luego pasé un año desfasado, subí hasta los 80kg y mis tiempos en las carreras pasaron a ser de más de una hora. 1h7', 1h4', hasta 1h 12'.

En la cursa dels Nassos de este año ya no pude participar por una lesión en el tobillo pero estaba gordo como un ceporro, así que para año nuevo (que para mi empieza el 7 de enero) me planteé retomar mis viejas costumbres.

Como a mi me gustan los retos y la motivación planteé una apuesta a tres bandas con mis compis de carreras. El deadline será en octubre, en la carrera de Correbarri, y el premio, el que todo gordo merece: una mariscada. Uno de ellos anda siempre por debajo de 55' pero nunca ha bajado de 50', así que ese sería su reto para él. El otro está estable, pero ahora lleva un tiempo que no baja de la hora tampoco y también está pasado de peso, así que fijamos como objetivo conseguir bajar de la hora en alguna carrera desde ahora hasta octubre y perder kilos. El que pierda más kilos ganará. Para hacerlo oficial y justo nos pesamos en la misma báscula. Espanto. He subido hasta 87,5 kg.

Es decir, que he recuperado 20 kilos de mi mejor momento pero, por suerte, aun me quedan 18,5 para llegar a mi peor momento.

Vuelvo a tener problemas con la ropa, con la movilidad, etc.

Mi plan es releer mis entradas de mi año milagroso y recuperar el espíritu, añadiendo que ahora soy más sabio y más acostumbrado al deporte, así que en cuando mi tobillo mejore un poco añadiré las carreritas a mi planning.

Mi objetivo casi imposible es desembarazarme, es decir, perder 25 kg en 40 semanas. Me quedaría estupendamente en 62,5 kg, mi peso ideal con un IMC de 22. De todos modos, y aunque soy idealista, me conformo con la visión realista y aceptaría perder 20 kilos y quedarme en 67,5 kg, con lo que igualaría mi mejor peso.

Para lograrlo tengo que perder 625gr por semana, algo más del medio kilo recomendado. Si contamos que normalmente la primera semana se pierde mucho, la cifra posterior se acercará bastante, así que no lo veo imposible. El año que perdí los 35 kilos alcancé una media de 675gr por semana. Si tengo en cuenta la pérdida de peso desde que pesaba lo mismo que ahora está complicado, porque perdí 17 kg en 37 semanas, a una media de 460gr por semana. Habrá que esforzarse.

Mi plan es sencillo: raciones pequeñas, nada de fritos, nada de harinas, nada de dulces. Además, salir a correr y/o jugar a futbol al menos media hora tres veces por semana.

Ya os iré contando mis progresos (si los hay).