Un kilo está muy bien, todo lo que pase de los 560 gr/semana que tenía como objetivo último está muy bien. Lo malo es que si ya en la segunda semana he sufrido esta desaceleración (porque aún es pronto para hablar de crisis) pinta que me va a costar mucho mantener la media. Por otra parte, esta semana, sin ser un gremlin, he sido más malo que bueno. Siendo un gremlin diríamos que he sido más Striker que Gizmo.

He procurado no pasarme mucho en las cantidades, pero admito haber comido chuches, pastel de cumpleaños de mi hija pequeña (¡ya tiene tres!), un granizado de arándanos king size y algunas otras menudencias.

De todos modos estoy contento, porque restar siempre es sumar para los gordos y porque el domingo intenté salir a corretear un poco con mi hija mayor y mi tobillo no se resintió. Parece que me duele más al andar que al correr. Mi hija fue patinando y yo fui corriendo por el paseo marítimo durante 4,5 km, probando un poco la friki-app Zombies Run! en la que mientras corres tienes que escapar de hordas de zombies que quieren comer tu cerebro. Tengo que probarla con auriculares, porque a viva voz y en inglés no me enteré de mucho.

Me costó bastante hacer esos pocos kilómetros a trote cochinero y parando cada dos por tres para ajustar los patines o contemplar el mar, pero lo pude hacer charlando y, después de una eternidad sin salir y un montón de kilos encima, me doy por satisfecho.

Mis números ahora son:

Llevo 2 semanas de 40 para acabar mi reto
Esta semana he perdido 1 kg
En las 2 semanas he perdido 4,2 kg
Me faltan 20,8 kg para llegar a mi objetivo final y 12 para llegar al peso normal
Ahora necesito perder 545 gr por semana durante las 38 semanas restantes. Hemos bajado un poco la cifra, aunque no lo bastante.