Vivimos malos tiempos, tanto figurada como físicamente. Aquí en Barcelona hace un frío que pela y la gente cae como moscas en las garras de los virus. A finales de la semana pasada mi hija pequeña se agarró uno de los chulos, de esos que subes hasta 40º. Al poco tiempo mi madre le hacía compañía con el termómetro y recientemente mi mujer. Anoche tuve que dormir con dos pelotillas de papel de wc metidas en las fosas nasales para no dejar la cama encharcada de moco ectoplasmático y, ahora mismo, tengo un ritmo de un estornudo y una sonada de mocos por minuto. Con esta cadencia, aunque use Scottex extrasuave, mi nariz se degrada exponencialmente hasta el punto que la gente empieza a llamarme Rudolph y a entregarme sus cartas a Papanoel.

Así que si a mi "ya de por si estresante vida" le sumamos una niña que no pega ojo por las noches y que no se quiere tomar el apiretal, una mujer que deambula por casa como si fuera un extra de The Walking Dead y mi propia desgracia incipiente... pues no le quedan muchas ganas a uno de fustigarse con la restricción calórica.

De manera que esta semana pinta mal, bastante mal.

Hoy mismo he bajado a desayunar a la cafetería y me he tomado un café con leche con azúcar y un bocata de fuet. No es que sea el armagedón, pero tampoco es lo que haría alguien que quiere ganar una apuesta de perder peso.

Además, con este frío polar tampoco apetece mucho meterse en unas mallas y una camiseta que se ha quedado dos tallas pequeña y salir a correr a las 23h como una butifarra que escapa de la brasa.

Así que espero que el lunes los resultados sean positivos, pero en el sentido de que sumaré algún kilete.

Para controlar mejor el día a día y no relajarme por el amplio margen de maniobra del semana a semana, y porque yo soy de los que hace las cosas siempre en el último momento, me he inventado mi propio sistema rudimentario de puntos para poder postear a diario sin aburrir al personal con párrafos reiterativos.

También lo haré porque me encantan los números y las estadísticas, como ya he mencionado.

La cosa será así

  • Comer Mal (es decir, meterme un atracón de cosas inapropiadas) -5 pt
  • Comer Regular (es decir, saltarme la dieta pero sin exagerar) -2 pt
  • Comer Normal (es decir, ceñirme a los planes) +2 pt
  • Comer Miserablemente (es decir, comer muy poco o ser muy estricto) +5 pt
  • Hacer deporte moderado (media horita sudando como un pollo) +2 pt
  • Hacer deporte extenuante (una horita sudando como un cerdo) +5 pt

Así que al final del día tendré un montante de puntos sencillo, y al final de la semana tendré una cantidad de puntos que debería verse reflejada en al báscula. Si mis cálculos son correctos, y no me autoengaño con los puntos, cuantos más puntos tenga el lunes al pesarme, más kilos perderé, contando también con una esperable merma progresiva al ir bajando mi IMC.

Por ejemplo, ayer no hice absolutamente nada de deporte y comí regular, porque cené sopa de galets abundante, merendé unas rodajas de mortadela con olivas (hay que gastarla) y  me tomé como 4 cafés con leche que debería sustituir por infusiones. En consecuencia:

JUEVES: -2 pt

Es lo que se dice empezar con buen pie.

Hoy viernes ya le me he metido un bocata entre pecho y espalda así que seguremos con la suma negativa...