Finalmente no pude ir el jueves pasado a la visita con la nutricionista por temas laborales y fui ayer. El fin de semana se me desmadró un poco el autocontrol con una calçotada con parrillada y demás y además el lunes fui justo recién comido -un plato de macarrones y una ensalada tamaño jefe-.

Total, que aunque hice bien los deberes (no bebí más que un café al día, me acosté antes, hice desayuno, almuerzo, merienda y cena) las comidas no fueron ni light ni poca cantidad y acabé por pesar más o menos lo mismo que el primer día, 90,6 kg, 300 gr. menos

Ahora me han puesto ya en vereda, me han dado unas indicaciones precisas de qué comer y qué no comer, y en qué cantidades comerlo y nos veremos dentro de dos semanas.

Lo difícil para mí no es tanto ceñirme a comer lo que toca, sino prepararlo todo. Estoy acostumbrado a hacer solo comida y cena (y la mayoría de veces ni comida siquiera) y tener que preparar a diario desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena me parece mucha inversió de tiempo y de esfuerzo. Supongo que será cuestión de acostumbrarse y diseñar semanalmente un menú diario adecuado. Además, me oblida a visitar al Super y hacer una compra más precisa, no tan basada en "lo que me apetece comer" sino en "lo que vamos a comer exactamente"

Hoy martes, me acabo de comer una ensalada de atún y pasta y un yogur desnatado. A media mañana me he comido una ciruela y he desayunado un bol de leche destanada con Special K. Merendaré un bocata de jamón dulce y medio mango y para la cena ya veremos.

Más o menos así son las cosas. Dieta hipocalórica pero equilibrada.

Peso inicial: 90,9 kg
Peso actual: 90,6 kg
Perdida: 300 gr.