Si partimos de la base de que queremos comer saludablemente, hacer cinco comidas al día, no disociar alimentos, no tener carencias nutricionales, y además perder peso, estamos hablando de la dieta hipocalórica de toda la vida, que al principio cuesta un poco, pero una vez te acostumbras es lo más sano que puedes hacer y lo más compatible con la vida personal y social.

En el contexto de la dieta mediterránea el desayuno es muy importante. Es el primer chute de energía del día, la primera carga de hidratos que nos ha de hacer ser capaces de cruzar la puerta de casa con incierto destino. También acostumbra a ser algo que hacemos con poco tiempo y poca disposición para ponernos a cocinar o elaborar platos complicados.

Cuatro propuestas para iniciar el día con energía y con la vocación de perder un kilo por semana:
  • Leche desnatada (máximo 300 ml) con café y/o edulcorante +
  1. 80 gr. de cereales tostados de trigo o maiz (corn flakes, special K,..) 
  2. 10 galletas María tradicionales (no valen las "doradas", pues tienen una capa de aceite para hacerlas brillar)
  3. 5 biscotes de pan tostado con mermelada/confitura light o queso fresco
  4. Un pequeño bocadillo (80 gr. de pan) con jamón dulce, pavo o jamón serrano sin grasa. El pan puede estar untado con tomate,