Como no podía ser de otro modo, empiezo el blog el día que decido dejar de ser un gordo. Esta decisión la he tomado en incontables ocasiones pero en el día de hoy tengo cita con una señora endocrina que dirá que soy un gordo malo y me azotará si no adelgazo.

Ardo en deseos.

Ya os contaré cuan profundas son las cicatrices de los latigazos.

PD: como se deduce de la ilustración me he cansado de Botero y ahora me va más Labanda.
(El Botero es auténtico, el Labanda es en realidad una ilustración de una chica que encontré en su blog, "lápiz maldito")