Sí. Así es. Hoy empiezo de nuevo la dieta. O mejor dicho: hoy la retomo. Ya sé que hay que cambiar la forma de comer, aprender a comer y todas esas pamplinas... pero a un mes de empezarla darse de frente con agosto... pues es jodido, y como verano sólo hay uno al año pues a tomar por el culo.

Pero ahora estoy acojonado, porque mañana tengo visita con la endocrina, una señora que siempre ha sido simpática conmigo pero que tiene pinta de que como venga con 10 gramos de más va a sacar la vara de avellano del cajón y me va a dar lo mío y lo de mi prima.

Me volví a pesar anteayer y ya marcaba 98, así que 3 más que la última vez y uno más que en la última revisión. Ya decía yo que era mala cosa pesarme, me confié y me comí el toblerone sin masticar, a lo anaconda.

Que me quiten lo bailao que dice el dicho, estos días he podido disfrutar de pasta fresca, chocolate, pringles y variadas aberraciones nutricionales que no volveré a catar en mucho, mucho tiempo.

Miedo me dan las navidades, a la vuelta de esquina.