Ayer fu un día rarro, rarro, rarro, como diría Papuchi en paz descanse.

Desayuné, como de costumbre, mis 100 gramos de jamón cocido y mi buen vasito de zumo (de piña). La comida me la salté, pero por una razón de peso e ineludible. El miércoles empezaron las rebajas y no pude ir, así que el jueves tuve que utilizar mi hora de comer para hacerme con unos bonitos bañadores y alguna bermuda en la que enfundar mi culito guapo este verano. Tuvimos una tarde muy líada y muy ansiosa y no llegamos a tiempo a casa hasta la cena, que para calmar la emoción fue una dürüm de pollo con patatas fritas (¿¿??). De resopón tres polines (flases) como tres soles.

Pensaba irme a la piltra sin subirme a la elíptica porque quería dormir, pero la niña no estaba por la labor y me estuvo enredando hasta las tantas. Al final, a las 2:30 am estaba desvelado y opté por subirme media horita a la bici (silenciosa) y pedalear mientras veía "harvey milk". Después me dormí como un bendito.

Resumen: muy mal el comer: poco y malo. Pero al menos algo de ejercicio y unos pantalones nuevos. :P