Recupero la coletilla estrella de la estrella de las coletillas Andrés Montes, triste e irónicamente desaparecido, para poner un punto de azúcar en este blog, últimamente un tanto patético.

Porque en la vida siempre existe la posibilidad de algo maravilloso y eso debe ser lo que nos mantenga ilusionados. Esta semana ha empezado realmente bien (sin ironías): con una excepcional noticia en el área en la que las noticias son más importantes, la salud; con un partido de fútbol en el que me lo pasé pipa y además ganamos (aunque no marqué ningún gol); con la suerte de poder compartir más y mejores momentos con quienes más quiero; con un IMC dentro del normopeso (70,9 kg)...

Cuando las cosas se ponen feas, nosotros también nos afeamos y salimos con paraguas por pocas nubes que haya en el cielo. Pero cuando un par de cosas salen bien, sobretodo cosas importantes y sobretodo cuando ya asumes que todo lo que puede salir mal saldrá -e incluso lo que es imposible que salga mal- te vienes arriba. Te miras al espejo y te gustas. Miras por la ventana y ves un sol radiante de madrugada. Esperas que llegue mañana con ganas pero sin prisas porque no quieres que se acabe el hoy.

Hoy es un buen día, y esta es una buena semana. Por mis pelotas que lo va a ser de lunes a domingo.