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· La cura del sirope de savia de arce
· La cura del sirope de savia de arce, día a día: 1ª mitad
· La cura del sirope de savia de arce, día a día: 2ª mitad y conclusiones

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Empieza la miniserie "Mis Atrocidades" con el intrigante episodio sobre el sirope de savia de arce. "Mis Atrocidades" es un emocionante serial en el que relato, de viva voz, mis esfuerzos banales por volver a una figura modélica, a menudo rozando el absurdo y la barbarie.

El Sirope de Savia es un producto muy conocido entre los gorditos que intentan no serlo y entre los gordos que también lo intentamos. La "Cura" del Sirope de Savia acostumbra a ser la penúltima prueba que hace uno para intentar adelgazar. Para llegar hasta él hace falta recorrerse páginas y más páginas de internet hasta dar con lo que parece ser la dieta más milagrosa de las dietas milagrosas. Una cura para nuestros sistema digestivo que no nos costará encontrar en herboristerias y dietéticas.

La dieta del Sirope de Savia de Arce y Palma es una de esas dietas que "no pueden ser buenas" porque lo parecen. Más que una dieta es un ayuno, y yo llegué a perder 10 kilos en 10 días. Como un campeón. Lo mejor de todo es que no te sientes débil en ningún momento, más bien al contrario.

Para la dieta hace falta comprarse un par de caras latas de sirope (40 lerus cada una), unos limones y un poco de pimienta de cayena. Se crea un brevaje con dos litros de agua, unas cucharadas del sirope (parece miel), un poco de cayena y zumo de limón, y se alimenta uno únicamente de eso entre 7 y 10 días.

Parece ser que esta cura la hacen en muchos paises frioleros para limpiar el organismo de toxinas y doy fe que es verdad. Estarse 10 días sin probar ni un solo bocado es algo bastante complicado, pero 10 días pasan pronto y los resultado son brillantes. Parece que el potingue contiene un poquito de todo en las cantidades ideales y el cuerpo reacciona a su ingesta con fases bien definidas:

1) Los dos primeros días pasas una angustia de perros por no poder masticar nada que no sea un chicle sin azucar.

2) El tercer y cuarto día tienes un poco de dolor de tarro

3) El quinto día te sientes como un toro (increible pero cierto), y más despejado de coco que nunca. Ya no tienes sensación de hambre e incluso sudas de tragarte los dos litros que hay que tomarse. (no es que esté malo malo, pero 10 días con el mismo saborcito raro en la boca, como que cansa)

4) Al sexto día, empiezas a eliminar toxinas de forma repugnante: tu lengua es blanca por la enorme cantidad de sarro que sacas, sudas frio y feo, el pelo se te pone pringoso y el aliento te huele peor que el Beckham cuando jugaba en el Madrid y comía ajo.

5) Finalmente, recuperas la normalidad y te acostumbras, señal de que ya puedes volver a usar tus muelas.

Durante estos diez días, en los que no comes, sino que sólo bebes tienes la obligación de ir al water a diario, y no para leer los botes de champú. Como podéis suponer el que poco coco come, poco coco compra y poco coc caga, así que lo único que sale son unas colitas de rata naranjas, y con mucho esfuerzo.

Pasados los díez días hay un par de días de adaptación, con zumo de naranja, caldo de verduras y demás.

Lo más fabuloso de la cura es que cuando la dejas cualquier cosa que te lleves a la boca te sabe a gloria (siempre que sea comestible, claro) y durante un tiempo tienes olfato y gusto mucho más sensibles.

Errores o problemas durante la cura (basado en la propia experiencia).

1. Aunque uno a todo se acostumbra, hacerla tres veces en un año no creo que sea una gran idea

2. No a todo el mundo le va bien. Hay gente a la que le pone malo malito, gente que se pone tiritona y gente que cree que va a morir. (ver mi ejemplo y apuntarse al carro no siempre es lo mejor).

3. Hay que beberse ocho vasos. Aunque se vuelva repugnante no llega con cuatro.

4. No es tampoco excelente idea combinar el no comer con hacer ejercicio como un tarado.

5. A veces consuela un semi-masoquismo consistente en hacerle la comida a todo el que se acerque para poder estar en contacto con ella.

6. Tú mujer puede que se extrañe si te ve olfatear todo lo que entra y sale de la cocina.

Hasta aquí el primer episodio. Próximamente más.