Después de mi interesante disertación sobre el momento preciso en que beber agua deja de ser útil, me ha entrado un ansia de conocimiento apabullante que no he tenido más opción que apaciguar buscando, leyendo y contrastando por la inmensidad de la red.

Así, después de comprobar y repasar sesudos informes nutricionales y estudios médico he podido extraer un listado de "más que probables" efectos de la ingesta de agua.

Ventajas de beber mucha agua.

· Aumenta la quema de calorías. No mucho, 48 Kcal por cada litro y medio de agua. Este implica unos dos kilos al año. Bienvenidos sean. Esto se produce por dos motivos, por la necesidad de metabolizar ese agua, y por recuperar la temperatura corporal, que se ha reducido al ingerir el agua.

· No engorda. Se mire como se mire, tiene 0 Kcal. Cero en mi pueblo es nada. Así que nada aporta, a parte de minerales. ¿Sales minerales? No, estoy castigado.

· Reduce el apetito. Está claro que aunque te llenes la panza de agua, si tienes hambre la seguirás teniendo, pero tendrás menos y menos te cabrá por mucha hambre que aun tengas. Llenarte la tripa con algo que tiene 0 Kcal es un señuelo, aunque no fuerces para no dilatar el estómago.

· Elimina líquidos. Aunque suene a raro, beber agua hace que retengas menos agua, y por lo tanto, pierdas volumen. Los riñones filtran y eliminan toxinas, y el cuerpo, que sabe que le va a entrar agua a mansalva no se preocupa en retenerla y la elimina en grandes cantidades. Por supuesto, si no bebes no retienes líquidos, pero te mueres, que acostumbra a ser peor solución.

· Elimina toxinas. Estan a régimen, o mejor dicho, perdiendo peso (pues doy fe que se puede estar a régimen y no perder peso) el cuerpo elimina de todo, y el agua colabora activamente en estos procesos. Nos sentiremos más limpios, más puros y más bonitos que un sanluís, y nuestro hígado y riñones lo agredecerán. Si no hay suficiente agua los riñones no pueden cumplir solos su función depurativa y necesitan que les eche un cable el hígado, quien deberá dejar de eliminar grasas para ponerse con el tema de las toxinas, porque todo en esta vida no se puede hacer y hay que establecer prioridades.

. No te puedes pasar. No hay problema en beber agua de más. La que no haga falta se irá por donde ha venido. Bueno, por donde ha venido no, se irá por otro sitio más adecuado. Es importante no confundir las tomas de entrada y de salida de nuestro cuerpo si no queremos tener sorpresas desagradables. Aunque no siempre tienen por qué ser desagradables. Bueno, no te puedes pasar hasta un punto... sigue leyendo y verás.


Inconvenientes de beber mucha agua.

· Puede ser peligroso en enfermos cardiacos. Pueden acabar con insuficiencia cardiaca o con edemas.

· Es absurdo. Tenemos un sitito en el coc encargada de decir cuándo debemos beber por medio de un sistema de alarma llamado sed. Beber sin sed, es contradecir a nuestro cuerpo.

· Intoxicación por agua. Parece ser que es peor que la deshidratación. Si nos pasamos filtrando nos quedaremos sin sodio y nos puede dar incluso un colapso y quedarnos tontos o fiambres. Sobretodo si estamos haciendo esfuerzo aeróbico prolongado y sudando.

· Durante las comidas, hace la digestión pesada. Al diluir los jugos gástricos hace que estos pierdan fuelle y que necesiten más tiempo para digerir correctamente los alimentos.

· Puede crear adicción. Hoy en día hay adictos a todo, y al agua también. Los anuncios de la tele que te dicen que bebas agua para adelgazar han provocada que mucha gente se vuelva loca bebiendo agua, acabe sustituyendo el agua por la comida y así adelgace. Una cosa lleva a la otra y acaban cascándose hasta 6 litros de agua diarios, lo que es una barbaridad, un sobreesfuerzo a los riñones, y puede ocasionar calambres, parálisis y hasta la muerte. A esta adicción se la ha bautizado como Potomanía.


Hasta aquí mis consejos. Como siempre, la verdad está en el término medio, no creo que sea una buena idea hacerse fan de la ingesta incontrolada de agua, ni pasar de beber con sed para no engordar.