Y se acabó la supuestamente semana estricta. Podemos sacar cuatro conclusiones de esto:

1. Que no tengo cojones a estarme siete días seguido siendo bueno
2. Que hago menos deporte que Stephen Hawking
3. Que algo más que de costumbre sí que pierdo si me pongo las pilas
4. Que para bajar de 70 kilos tendría que alternar un día de ayuno con otro a base de suero durante un año.

Hoy, por ser el último, he querido hacerlo mínimamente bien.

Desayuno:

Café Cortado

Almuerzo:
Café Cortado

Comida:
Cuarto trasero de pollo al horno y tres mandarinas

Merienda:
Un poco de queso semi

Cena:

Chuletade cordero y ensalada verde

Homenajes:

Mientras le daba el librito con patatas a mi hija de cena le robé algún trocito y alguna patata...

Ejercicio:

Un paseo a mediodía de 45 minutos que no me he acordado de contar con el podómetro.
No pude darle al WiiFit... otro día será.

Resultado:
-500 gr (acumulado -1.8 kg) 81,7 kg

Moral:
Esto es inmoral.
Al final me doy por satisfecho. ¡1,8 kg perdidos en una semana no está nada mal! Y existe margen de mejora: algún día no fui lo que se dice "estricto" y no hice absolutamente nada de ejercicio.
Y lo mejor de todo: he conseguido bajar de 82 kg, mi mejor cifra histórica. :)