Da igual como lo llames, porque te van a cortar, con un cortapelos, un poco de carne pinchada en un palo y te la van a meter en un pan, acompañada por vegetales y salsas indeterminadas.

El Doner Kebab, en cualquiera de sus formas, se ha convertido desde hace un tiempo en la solución "saludable" a la comida rápida. Los gorditos a dieta a menudo nos vemos en la obligación de llevarnos algo al gaznate improvisadamente y, sabidos del alto aporte calórico de McDonald's, Pans&Co, KFC y demás, hemos encontrado en estas delicias de origen turco la solución a nuestras plegarias. Carne asada, lechuga, tomate, una tortita fina fina fina de maiz o trigo... "eso no puede engordar y seguro que es sanísimo", nos decimos.

Un mojón, digo yo. Porque el auténtico gordo sempiterno nunca pierde la esperanza de encontrar la piedra filosofal de la alimentación saludable, aun a sabiendas de que seguramente se encuentre junto al santo grial, dentro del arca perdida, en algún lugar del templo maldito. La experiencia de años siendo gordito debería bastarle a uno para saber que lo que no mata, engorda, o engorda y además mata.

Recientes estudios británicos revelan que un Doner Kebab viene a tener más o menos el doble de calorías que un Big Mac. Lo que inevitablemente nos hace llevarnos las manos a la cabeza. Yo mismo, hace escasos minutos, me he metido uno entre pecho y espalda por 3'50€, y las sensaciones me han hecho rebuscar por internet para ver de que nivel será la factura deberé pagar.

Parece que la cosa anda, en general, por unas 1000 kCal por bocata; lo que viene a ser lo que comunmente conocemos como una "bomba gástrica". La mitad de la calorías diarias recomendadas para una persona que NO necesita adelgazar.

Y además revela otros datos divertidos:

1. El 35% de esos canutos de carne contienen carnes que no son ni ternera ni pollo ni cordero. Es decir que todo lo que pasa caminando cerca del turco lo pasan por la minipimer. Entre esas carnes destaca el cerdo, un bicho que los musulmanes consideran no apto para el consumo. Un amigo mío me contó hace años que un día vio como una cadena de supermercados -ahora extinta- vendía los canutos enteros de carne a 6 euros. Así que contad: sale más rentable que servir cubatas.

2. El McDonald's, por lo menos, es malo conocido. Quiero decir que han estado tan hostigados, están tan mirados y remirados, y todo el mundo sospecha tanto de ellos -no me extraña con ese payaso por mascota- que digo yo que irán con un mínimo de cuidado a la hora de dar gato por liebre, o rata por conejo. Además de que, bien mirado, la combinación carne+ensalada+pan+salsa es la misma que del kebab.

3. Un Kebab contiene en sí mismo TODA la cantidad de sal recomendada diaria para un adulto. A subir los niveles osmóticos y a retener líquidos se ha dicho.

4. Un Kebab tiene un 150% de las grasa saturadas recomendadas diarias para un adulto.

5. Un Kebab tiene, como ya he dicho antes, un 50% de la kCal recomendadas diarias para un adulto.

6. Las salsas nadie sabe qué son ni qué contienen, pero son el equivalente a mojar pan en alquitrán.

7. El estudio se hizo a unos 500 chiringuitos de unos 75 pueblos (de GB), así que mirado está.