Ayer corrí 12 km, o lo que es lo mismo en mi caso, durante 1 hora y 23 minutos. Es un ritmo bastante ridículo y me adelantaban señoras que perdían el autobús, pero estoy muy orgulloso por haber superado la barrera de los 10 km, lo que me certifica para poder participar en las clásicas carreras populares que tanto molan.

Nunca, ni en mis tiempos mozos, había corrido tanto tiempo ni tanta distancia. Había pedaleado mucho, pero nunca a pelo sobre el asfalto.

No es que ahora esté en mejor forma que entonces; es que ahora lo he intentado.

Para el que le pique la curiosidad, ahora peso 74.4, es decir 3.1 kg más de mi normopeso. Una situación que me esfuerzo en remediar. Como además, correr con 10 kg de más no es tan fácil como hacerlo con 10 kg de menos, intentaré perder, progresivamente, 10 kg hasta los 64, donde se encuentra mi peso ideal.

Mi intención es participar en la Cursa del Corte Inglés, que se celebra, creo, el 3 de abril, y que implica completar casi 11km urbanos que incluyen una drámatica ascensión, para lo que no tengo ya tiempo a estar como un figurín, pero sí a acercarme algo más al normopeso y a volver mi corazón un poco más elástico y menos parecido a una patata.

Por cierto, las abdominales van bien. Voy haciendo, pero no las grabo porque es muy pesado. Intentaré grabar las 500 que me faltan para cerrar la deuda, pero no me hagais más donativos que estoy hasta las bolas de la webcam, el youtube y todo el chiringuito que hay que montar para dos minutos.