miércoles, 8 de octubre de 2014

Mi colega gordo: My Fitness Pal

Yo soy de los que considera que los gordos los somos porque no hemos sido capaces de entrar en una inercia de bienhacer alimentario y deportivo. Nos hemos acomodado en malos hábitos y la costumbre nos hace difícil mantener un comportamiento correcto. Es algo parecido a fumar: es fácil dejarlo -o perder unos kilos, hacer dieta una temporada...- pero el recuerdo de cuando fumabas -o te zampabas un donut de chocolate- hace que sea difícil de perpetuarlo en el tiempo.

Muchos estamos de acuerdo en que es imprescindible asumir un cambio de hábitos para toda la vida. Pero eso es mucho más fácil de decir que de hacer. Una de las mejores maneras de conseguirlo es como hacen los alcohólicos: con un grupo de apoyo, con foros de discusión, herramientas... y asumiendo que podemos llegar a ser gordos de aspecto normal, pero nunca dejar de ser gordos en esencia.

Como yo soy un tecnócrata me gusta probar mil inventos que consiguen elevar mi motivación por un breve espacio de tiempo y generalmente me hunden en la miseria cuando los abandono, habitualmente por lo tedioso de su seguimiento.

La tecnología y las aplicaciones han ido cambiando mucho en los últimos tiempos. Hoy me ha dado por probar una web de seguimiento/control de hábitos con App de Iphone que además se sincroniza con el nuevo Health de Apple y con Endomondo. Estas apps suelen ser muy chulas porque te permiten poner hasta el nivel de sodio del agua que te tomas, pero ese grado de profundidad es el que suele conducirte al hastío. Lo ideal es una aplicación que te permita ser tan preciso como quieras pero te acepte ser también muy vago, para que no llegue el día en que simplemente te de palo rellenar el informe del día y lo abandones.

MyFitnessPal es una web de largo recorrido que actualmente se encuentra en fase de adecuarse a los nuevos cánones estéticos, así que de entrada parece chula, y navegando se ve un poco más carracuca. El objetivo de la aplicación es, a grandes rasgos, llevar un control de peso/alimentación/actividad de manera que puedas recoger algunos datos para mejorar el buche.

De entrada le pones los datos típicos de complexión, y le marcas un objetivo (perder 1kg a la semana es lo máximo que permite) y la aplicación te propone un número de calorias para ingerir diario. Si lo sincronizas con la app de iphone y con Endomondo -u otros servicios- se simplifican cosas. Si sales a correr y registras tu actividad MyFitnessPal actualizará el balance diario de calorias teniendo en cuenta las que has gastado. A la hora de comer, es muy tedioso ir poniendo cada cosa que te comes y calculando las calorías pero tiene una base de datos muy amplia y además te permite escanear el código de barras del producto y utilizar la composición nutricional del mismo. Así sabrás las calorías que te zampas, pero también la proporción de hidratos y proteinas. Además puedes guardar "comidas preferidas" que te facilitan la repetición. Por ejemplo, si cada lunes te metes entre pecho y espalda el mismo cocido madrileño casero no hace falta que lo introduzcas manualmente cada vez.


Como veis, para el día de hoy me puedo permitir comer un máximo de 514 calorías si quiero no exceder de las 1200 que propone la aplicación.

Además, como todo hoy en día, es una App social, con lo que si os decidís a probarla o ya la usáis, podéis añadirme como amigo para compartir experiencias y llorar juntos. Mi nombre de usuario es "elgordocabron".

miércoles, 27 de agosto de 2014

Almendras que te amargan la vida


Ayer me dio por salir a dar una vuelta en bici con mis hijas y capturar algunas almendras de los campos cercanos para autoconsumo. Como suelo dejar para pasado mañana lo que perfectamente podría haber hecho anteayer, la mayoría de almendros estaban pelados de pies a cabeza (o de raiz a copa). Las almendras sólo eran la excusa para el paseo, así que tampoco nos esforzamos demasiado y nos conformamos con un puñadito que aun permanecían en un pequeño almendro.

Cuando todos los almendros de la zona están sin frutos y uno no, desconfía. Cogimos unas cuantas almendras y nos dispusimos a abrirlas y pelarlas allí mismo como parte del ritual. Le di a probar una a cada niña, se la comieron tan ricamente y, cuando me comí yo una, noté que amargaba como mil demonios. La escupí, me enjuagué la boca con agua y le dije a las niñas que no se las comieran, que eran malas. Probé un par más por si acaso, pero no, todas amargas.

El arbolito del que saqué los frutos es lo que se conoce como un "almendro borde". Yo tenía entendido que había almendros normales y almendros de los que amargan, pero parece ser que todos los almendros, originalmente, amargaban y que, si plantas una almendra dulce en el suelo nacerá posiblemente un almendro de los que amargan. Así que los campos de almendros son siempre por injerto, y los que nacen espontáneamente, por semillas, son amargos. De ahí que se consideren silvestres. Dentro de los almendros bordes hay almendras dulces, y manipulando manipulando, los agricultores han logrado cultivar almendros que sólo dan almendras dulces, sanas y deliciosas.

Lo chungo de todo esto es que lo que sabe mal no suele ser sano y, con las almendras, se cumple la norma. Si te comes un puñado de almendras amargas te vas al hoyo de cabeza. Muerto fulminantemente, envenenado con cianuro. Investigando un poco no me queda clara cual es la dosis letal pero, para entendernos, una almendra mata un pájaro, y unas 20 almendras matan a un adulto, lo que acojona bastante. Es sabor es bastante desagradable como para no seguir comiendo cuando has tenido una en la boca, pero ya me da mal rollito haberla tenido en la boca, y sobre todo (que se escribe separado) haberle dado a probar a mis hijas.

Así que, niños o mayores, si os encontráis una almendrita que amarga en la bolsita de frutos secos no os hagais los guais y os la traguéis, por que os estaréis tragando unos minutos de vuestra vida que quien sabe si os iban a servir en el futuro. Es mejor que la escupáis, aunque el lugar exija etiqueta.

martes, 10 de junio de 2014

Semana 22/40: 0 g menos (9.2 kg en total)

He estado desaparecido unas cuantas bastantes semanas. No estaba muerto ni estaba tomando caña, sino que estaba para otros menesteres. He tenido semanas buenas y semanas pochas pero lo cierto es que el resultado ha sido un stand-by en toda regla. Es decir, que nada cambia aunque todo cambie.

Sigo en el mismo peso y renuevo mi compromiso con el ataque a las lorzas. Me he plantado, sin comerlo ni beberlo, a 124 días de finalizar mi reto, superando el ecuador. Eso son cuatro meses y eso empieza a ser un tiempo ajustadito. Más si tenemos en cuenta que vienen meses capaces de lo mejor pero también de lo peor. Tendré que combinar la posibilidad de salir a correr más a menudo, de salir en bici, de nadar... con la posibilidad de paellitas, heladitos, etc.

Por lo pronto aquí estoy, que no me he ido.

Un saludo afectuoso pero no empalagoso a todos y todas los que aún estéis ahí.

martes, 15 de abril de 2014

Semana 14/40: 100 g menos (9.2 kg en total)

Llevo tres semanas estancado en el mismo peso. Tengo mucho lío, y poca paciencia. Peso 78,3 kg. Cuando pueda me extiendo un poco.  No tengo tiemp...

martes, 1 de abril de 2014

Semana 12/40: 100 g menos (9.1 kg en total)

Cena del viernes: Kentucky Fried Chicken (Timbal de piezas de pollo cruji con patatas)
Comida del sábado: Lizarran (6 o 7 pintxos, patatas bravas, jamón ibérico, alitas de pollo...)
Cena del sábado: KFC (las piezas que sobraron)
Comida del domingo: Fondue de carne (chistorra, salchicha, solomillo, pollo, con salsa tártara, argentina, barbacoa...)

Deporte: ninguno (estoy de rehabilitación del tobillo)

Así que he perdido 100 gr.
El jueves había perdido 1 kilo
El domingo había engordado

Que me quiten lo bailao.